Bueno, ayer empezó, ¿que cosa? Mi último mes. Como lo ven, ya casi se termina esta experiencia! ¿Resumirla? Difícil, pero así me gusta. Puedo resumir que Tailandia fue una cura de ego en muchos sentidos. Surfeando en Internet, en mis tiempos de "alpedismo consciente" -como me gusta llamarlos-, encontré esta frase, del libro La Medicina del Alma, de Eric Rolf.
"Entre los alimentos del alma estaba este: -Aceptar desafíos y tomar riesgos, sobretodo arriesgar el ego.
Sobre todo arriesgar el ego...
Sin duda nada pasa por casualidad y a veces la vida nos da lecciones que creemos injustas pero que vienen para nuestro crecimiento personal."Y eu, a mí me pasó eso.
Contarles todo lo que viví sería infinito, pero voy a tratar de resumir lo que siento en estos momentos.
El asombro de la gente cuando ve cosas de Tailandia ya no lo tengo hace milenios (bah, meses, pero milenios queda mas interesante). Ahora soy parte de este país, y aprendí a verlo con ojos normales. Ahora, en vez de decir "ay que lindo lugar, mágico" digo "bue, yo anduve ahí eh".
¡Y NO ES MALO!
Creo que cumplí con mi principal objetivo, y un sueño de toda la vida (nah, más bien empezarlo), recorrer este mundo, porque a fin de cuentas, es lo que nos llevamos: lo que vemos y lo que sentimos, y hay que dejar lo que sembramos (véase, buenas acciones). No nos tomemos el pelo, que lo material se queda acá.
Recuerdo mi primer mes, el saber que estaba solo, porque sí, esta gente muy copada y todo lo que quierás, pero no son mi gente, no son la gente que conocí por mis 16 años de vida.
Lo supe en ese segundo, esto era (y es) en serio. Aunque, ¿quién me culpa de no creerlo? Estoy en un país que para mis pagos argentinos es desconocido, raro y a la vez fenomenal.
Si te digo que no cambié te estoy jodiendo.
Aprendí a valorar cosas que antes ni sabía que tenía que valorar, porque las daba por sentadas, aprendí el verdadero valor del dinero y de por qué hay que pensar dos veces antes de hacer algo. Aprendí que estar en otra cultura nunca es fácil, sos como un bebé que cuando hace algo, se juega en la cuerda floja, porque nunca sabés lo que puede pensar la gente.
¡Ja! eso fue importante, pero ¿sabés? Aprendi a valorar a la gente. Sí, como se lee ahí, muchas veces damos familia y amigos por sentados, y que nos podemos comer el mundo. Ni ahí, olvidate. Supe por primera vez en mi vida lo que es extrañar, lo que es la distancia, lo que es necesitar, lo que es la incertidumbre de saber qué pasa en Argentina, de saber cómo está todo, pero no poder hacer nada. Y si, es peor de lo que parece.
A esto muchos le llaman independencia, pero eso es incorrecto, la independencia la tenemos todos al momento de decidir. A esto lo denominaría "soledad sin derecho a canje".
Este país me dio grandes cachetadas a ese ego que tenía, que ahora se volvió un "yo".
Conocí tantas cosas...
Aprendí que Argentina no es el mejor país del mundo ni el peor, pero ese es mi hogar por ahora, quiero volver y abrazar a todos los que dejé y me esperan y a mi tierra con olor a lapachos y lluvia, que así te recuerdo, Jujuy de mi alma.
Jamás voy a olvidar Tailandia, y su calor, su gente, sus comidas, sus olores, todo lo que te provoca estar acá, en una realidad tan inversa, que a veces parece ridículamente imposible que así sea, una realidad. Tan descabellada como la idea que las aves no vuelen (omítase a los pingüinos).
La saqué de una canción, de la canción más bella y hermosa que llegó a mis oídos. Habla de desesperación y de tristeza, sensaciones que viví yo, y a la vez, habla de esperanza, que solo con pequeñas cosas podríamos ser felices, pero que, como las aves, uno elige caer. (La canta Anouk, a quien adoro, recomiendo "Birds", "Nobody's Wife" y "Stardust", aunque tiene un montón más).
El verso que más me tocó ese ego que a poco se destruye, para bien obvio:
"Si ser uno mismo es lo que hago mal, entonces preferiría no estar en lo correcto.-"
Y sí, es así, nunca hay que dejar de confiar en uno mismo, a veces, es lo único que te mantiene con vida.
Y bueno, terminó el post, prometo escribir más, pero a veces cuesta con tantas cosas.
Un abrazo, un beso, dos, apretón, el wai, o como sea.
Familia y amigos, si leen esto, los extraño de acá a la Luna, ida y vuelta en bicicleta.
Gracias por leer, un abrazo emocionalmente confundido desde acá. Todo se termina, pero eso sólo signfica que vienen más cosas buenas. Nunca para atrás ni adelante, mirar el ahora es mi decisión.









